
Ya que tengo un blog por qué no usarlo para publicar estas boludeces que se me ocurren, ¿No?

Ya que tengo un blog por qué no usarlo para publicar estas boludeces que se me ocurren, ¿No?
Simplemente tenía ganas de escribir algo. Me suelen hacer bromas acerca de lo poco periódico que soy para actualizar mi blog.
Siendo que cuando los blogs saltaron a la fama fueron utilizados para prácticamente cualquier cosa, como diario íntimo, como desahogo emocional, como lista para hacer las compras, y vaya uno a saber cuántas banalidades más y, a pesar de que yo lo haya hecho, me cuesta muchísimo escribir por escribir. De hecho, personalmente me cuesta mucho “hacer por hacer”, no tengo ni la más mínima idea de por qué creo que si escribo algo tiene que ser para explicar algo, para relatar una noticia o para compartir música pirata… siento que narrar una confesión tan profunda como esta es simplemente perder el tiempo. Nada más lejos de la realidad, de eso me di cuenta hoy.
Estando profundamente interesado en continuar la carrera de publicista, y habiendo pasado un día muy entretenido viendo publicidades argentinas y leyendo distintas opiniones, Clic aquí, para continuar leyendo el artículo!
Estoy escribiendo un libro que quiero terminar y publicar de manera libre en internet para fines de este año o principios del 2011… Pero me estoy atrasando mucho. No me surge la inspiración. Admiro a los discípulos de Jesús que no sé qué se mandaban y podían escribir todos lo mismo pero de una forma re poética, si pudiera escribir semejante best-seller como la biblia sería, francamente, requetecontra re feliz. De hecho podría alimentar a mi descendencia por 2000 años… Tendría una jubilación bien remunerada… ¿Serían tan buenos comerciantes los discípulos que se les ocurrió un libro que les dé de comer durante tanto tiempo?
Siento la terrible tentación de ir publicando capítulos de mi libro en este mismo blog, pero sé que debo hacerlo cuando esté terminado, requiere mucha refinación, e, incluso, siento que lo más lógico sería mantenerlo apócrifo, es una obra muy comprometida… sí, sí, lo es. Ir en contra de lo cotidiano es mi esencia y aunque muchos me dirían “Dejate de joder, eso ya pasó” yo digo “Sí, pero esto es más divertido que lo que ya pasó”, me causa una emoción (indescriptible como toda emoción, pero la tarea de todo escritor es lograr que sus lectores sientan lo mismo que él, ¡Difícil cuando ellos nunca estuvieron en el lugar de él ni con la misma persona que él en ese momento tan especial!) y como venía diciendo, la pasión y la emoción dominan mi vida, me hacen ir más allá de los límites, en busca de nuevas experiencias (a veces me juega en contra, pero son riesgos que vale la pena correr, el resultado es muy placentero), “Locuras” que a uno lo mantienen vivo entre tantos muertos que caminan alrededor (¿Zombis?), aunque a veces también sea uno de ellos.
En definitiva, podríamos decir que uno pelea entre la vida y la muerte cotidianamente, a veces está vivo, a veces muerto, y a veces preferiría morir súbitamente para luego volver a despertar.
Pero de algo estoy seguro: no hay nada peor que vivir la vida de otro. O dejar que otros vivan la vida de uno. Eso no quiere decir que no puedas compartir tu vida con otros ni mucho menos, eso es lo mejor que te puede y les puede pasar.
Perder las emociones es igual a perder la vida. Y nada peor que tener miedo de perderlas, porque es síntoma de que ya las perdiste. Creo estar seguro (¡Lo que significa que no lo estoy del todo!) de que prefiero sufrir un duelo porque alguien me dejó (o dejé, el duelo es mutuo) a no sentir. Tal vez querer morir es la mejor muestra de que uno realmente está vivo…
No me arrepiento de absolutamente nada de lo que hice con mi vida. Sin embargo, hay cosas que me hubiera gustado hacer mejor. Hay cosas que me gustaría dejar de buscarle otra solución a la que ya tomé. Me gustaría poder vivir más y morir menos. Y aunque creo que buscar la felicidad sea sólo para mantenernos buscando “algo” (¿Viste cuando estás buscando algo entre tus cosas, pero no sabes qué?) me gustaría aunque sea saber qué se supone que tengo que encontrar, o, por lo menos, buscar.
Y me recontra fui por la ramas. La idea es que cuando salga mi primer libro lo leas. No te puedo decir el nombre, pero tiene nombre propio. Es probable que me haga muy conocido gracias a ese libro, aunque siga exactamente tan modesto como siempre, ya que humilde nunca fui.
Te quiero. Querido lector. Así que… saludos, igual que siempre,
Iván E. S.
I”Las albondigas” es una de mis primeras obras literarias. Surgió en base a un trabajo que tenía que hacer para la escuela, para el profesor Enrique Lonné, en el 2006. Es un cuento realmente breve (una página) pero es atrapante. Trata de un adolescente que planeaba fundar una empresa… no se le ocurría de qué, hasta que tuvo una visión… Tiempo después todo marchaba sobre rieles hasta que…
Descarga:
https://www.safecreative.org/work/1002235608432
Escribiendo este artículo recordé un cuento que estaba escribiendo (al mejor estilo Agahta Christie) cuando tenía ocho o nueve años… Murió en la nada porque lo tenía guardado en un diskette… Y la diskettera tenía problemas de escritura… Snif… Sniff…”
Etnoccnes vas a pdeor leer tdoo etse txeto que esribco acá.
Se hzio un dsecburmiineto (aglún bloduo cmoo yo que se psuo a esicribr tdoo con las ltreas dsoredeandas), que el creebro no se dteiene a mriar las lertas que cnfrooman la plaarba, snio la prmiera y la úlitma ltera, por lo que todo el cntoeindo de adntero peude etsar deosdreando que lo reocnoce igaul. Por eso se pudee leer ráipdo de coirrdo. Estaría beuno pratcicar para leer fraess enetras de una, es un méotdo que prpoone Lair Ribeiro para leer más ráipdo (el nobmre no lo pogno desordenado prouqe no tnerdía setnido…)
Espero que te hayas divertido leyendo este quilombo de letras, saludo y seguí disfrutando de ratadelsistema.com.ar
A fuego (huy se me pegó)